El LIFE Potamo Fauna, a través del Consorci de l’Estany, construye una estación móvil de desinfección del mejillón cebra para embarcaciones en el lago de Banyoles
La prevención para evitar la entrada de esta especie exótica invasora es una de las prioridades de gestión en el espacio natural protegido del Lago de Banyoles
En el marco del proyecto europeo LIFE Potamo Fauna "Conservación de fauna fluvial de interés europeo en red Natura 2000 de las cuencas de los ríos Ter, Fluvià y Muga" se ha creado una estación móvil de desinfección del mejillón cebra (Dreissena polymorpha) para embarcaciones en el lago de Banyoles.
La expansión y colonización del mejillón cebra a nuevas masas de agua fluviales o lacustres es una realidad indiscutible en nuestro país. Los cambios y daños, tanto ecológicos como económicos, que puede provocar esta especie exótica invasora pueden llegar a ser enormes. El lago de Banyoles no está exento de esta amenaza y por este motivo se tienen que poner en marcha acciones importantes de prevención como es el caso de la estación móvil de desinfección para evitar la entrada de esta especie. Desde el año 2012 la Agencia Catalana del Agua realiza un control de las aguas del lago dentro de la red de seguimiento de Cataluña para confirmar la presencia o ausencia de mejillón cebra; hasta el día de hoy los resultados nos indican la No presencia en la zona.
Una de las principales vías de entrada y expansión de esta especie va ligada con las actividades humanas como puede ser el transporte de tierras o de aguas, el movimiento de maquinaria, los trasvases de agua, la pesca deportiva y el movimiento de embarcaciones entre diferentes masas de agua. En cualquiera de estos casos, sin saberlo, se pueden transportar algunas larvas microscópicas de esta especie que, con poco tiempo, puede llegar a colonizar el nuevo medio. La celebración de competiciones deportivas en el lago de Banyoles, tanto piragüismo, remo como triatlón, con presencia de gran número de embarcaciones procedentes de otras masas de agua del país, conlleva un riesgo elevado de introducción que hay que tomar muy en serio. Actualmente el mejillón cebra ya ha colonizado el río Ebro y el río Llobregat donde ocupa especialmente embalses. Por ejemplo, ya existen más de veinte estaciones de desinfección públicas y privadas en la cuenca del Ebro.
El impacto del mejillón cebra
El mejillón cebra es un bivalvo de forma alargada y triangular con bandas transversales oscuras a menudo con forma de zigzag. Puede crecer hasta 4 cm y una sola hembra puede llegar a producir un millón de larvas al año. Se sujeta al sustrato mediante un bis similar al de los mejillones marinos formando colonias de miles de individuos. Viven en aguas dulces, tolerando cierta salinidad. Es poco habitual en aguas corrientes pero puede ser muy abundante en embalses y lagos.
Forma poblaciones de miles de ejemplares que tapizan el fondo provocando importantes alteraciones en la cadena trófica desplazando a los bivalvos autóctonos. En fijarse a las conchas de otros moluscos, especialmente a las náyades, provoca su asfixia impidiendo su respiración. Su enorme actividad filtradora modifica la transparencia del agua y provoca crecimientos masivos de algas y otras plantas. También modifica la biodiversidad del ecosistema que coloniza.
Los problemas socioeconómicos ligados a esta especie pueden llegar a ser muy importantes causando daños a las infraestructuras hidráulicas, de riego, taponando los circuitos y tuberías en centrales energéticas, captaciones de agua, depuradoras, etc. Puede provocar la contaminación del agua debido a mortalidades masivas de las poblaciones. Las conchas vacías en los márgenes pueden provocar heridas a los bañistas. También puede provocar el recubrimiento de los cascos de embarcaciones (fouling) y de todo tipo de sustratos duros o instalaciones dentro del agua (cableado, boyas, etc.). Un estudio de la Confederación Hidrográfica del Ebro estima el impacto económico (estudios, seguimiento, actuaciones de control, reparaciones en instalaciones hidráulicas y energéticas) en un gasto aproximado de 105 millones de euros desde 2001, que se detectó la especie en el Ebro, hasta 2025.
Características técnicas de la estación
El equipo móvil para la desinfección, que se presenta, está compuesto por un remolque de transporte serigrafiado con los logotipos del proyecto LIFE Potamo Fauna, promotores, cofinanciadores y colaboradores, un depósito de 1.000 litros de capacidad en polietileno de alta densidad, un grupo de presión con sus respectivos complementos, 2 hidrolimpiadoras de agua a presión, un depósito extra de poliéster, un generador de electricidad, dos bombas de agua y material fungible (cloro, guantes de plástico y de cuero, mascarillas desechables, rollos de papel industrial, etc.)
La desinfección de las embarcaciones se realiza con dos hidrolimpiadoras a presión que utilizan agua clorada a una dosis específicamente estudiada para resultar efectiva. El operario de la estación debe rociar las embarcaciones, especialmente aquellas zonas donde se puede almacenar agua o incrustar algún organismo vivo. También está equipada con un depósito para sumergir trajes de neopreno y otros utensilios utilizados o necesarios para llevar a cabo las actividades deportivas.
La estación de desinfección está pensada para poder funcionar de forma fija en una de las entradas a las instalaciones del Club Natació Banyoles, donde se ha adaptado una plataforma de hormigón con un desagüe hacia la red de aguas residuales, enchufada a la red eléctrica y utilizando agua de la red potable. A la vez también es una estación móvil, y se puede transportar a otra zona donde se realice una prueba deportiva, y puede funcionar de forma autónoma cogiendo agua directamente del medio natural a través de dos bombas, y alimentada eléctricamente a través de un generador de gasolina. El agua residual que resulta es agua clorada que se puede verter directamente a la red de alcantarillado.
Los costes totales de la construcción y adecuación de la estación han sido de 37.500 euros, costes que incluyen las tareas técnicas de diseño y planificación (2.500 euros) y la propia construcción con el correspondiente equipamiento técnico (35.000 euros), lo que incluye la compra del remolque, su adecuación, la compra de bombas y equipos de agua a presión, así como aspectos complementarios como la rotulación o la adecuación del desagüe en el Club Natació Banyoles.




















