En dos años se ha capturado casi 250 galápagos exóticos en el río Ter y en el lago de Banyoles
Desde el inicio del proyecto, enero de 2014, se está realizando un control de los galápagos invasores así como un seguimiento de los ejemplares de galápago europeo (Emys orbicularis), especie autóctona, liberados en el Ter. Las capturas de ejemplares exóticos tanto se realizan en el Ter como el lago de Banyoles, donde ya se venía realizando esta práctica. Entre 2014 y 2015 se han capturado 197 galápagos exóticos y este 2016 ya se han encontrado casi 50. La mayoría han sido capturados en el río Ter, unos 200, por unos 50 en Banyoles.
La captura se hace a través de trampas de insolación (hay 40) entre los meses de abril y octubre, y se cubre gran parte de los tramos más lentos del río Ter entre Bescanó y Colomers. Las capturas se revisan semanalmente. La mayoría de galápagos exóticos encontrados son de la subespecie Galápago de orejas rojas o de Florida (Trachemys scripta elegans), aunque también se han capturado algunos ejemplares de Galápago de barriga amarilla (Trachemys scripta scripta), así como híbridos de los dos y algunos del género Pseudemys. La instalación de estas trampas también ha permitido comprobar que hay una buena población de galápago leproso (Mauremys leprosa) en el Ter ya que con las mismas trampas se han capturado 150 galápagos de esta especie autóctona -comentar que algunos individuos se han capturado varias veces a lo largo de todo el período-.
Las trampas instaladas también permiten hacer un seguimiento de los ejemplares liberados de galápago que habían sido criados en cautividad, así como a través de trampeos especiales con asas con cebo. En 2015 se capturaron 50 y el 2016 unas 30. Estas capturas han permitido confirmar la buena aclimatación de los ejemplares en los lugares de liberación, con unos crecimientos en longitud relevantes al cabo de un año. Comentar pero que no se ha capturado ningún individuo salvaje natural de esta especie durante el proyecto ni en el río Ter ni en el lago de Banyoles. En 2015 se liberaron 70 ejemplares de galápago, algunos de los cuales contaban con un emisor y han sido seguidos con técnicas de radiotracking. Sólo en uno se ha detectado un intento de depredación y pudo ser recuperado.
Respecto al Lago de Banyoles se siguen recuperando galápagos liberados anteriormente, entre 2011 y 2013, con más de 120 capturas entre 2014 y 2016. Hay un notable éxito de aclimatación, con individuos de gran tamaño, buena coloración y algunas hembras con huevos podrían haber criado ya durante el 2015 y 2016. Alguno de los ejemplares capturados también muestran intentos de depredación, por ejemplo, se encontró una hembra con un mordisco de nutria en el caparazón y daños en la cola.

















